En la edición de ayer, este diario publicó el testimonio de una joven empleada de una verdulería de 15 y 36, donde el martes pasado había ocurrido un asalto, cerca de las siete y media de la tarde.
La chica, que se identificó como Jacqueline Condorí (21), contó que en ese local, durante 10 minutos, junto a la dueña del comercio y dos clientas, estuvieron a merced de dos delincuentes, uno de ellos con una pistola, que las empujaron hasta el fondo del salón para luego robarles.
Los sujetos, agregó, actuaron cargando en más de una ocasión un arma de fuego y con gritos para apurar la entrega del botín.
Tras esas amenazas, pudieron escapar con unos “3.000 ó 4.000 pesos de la recaudación, dos celulares y el dinero de una de las clientas”, explicó.
“Más de una vez pidieron con voz firme que no los miremos a la cara”, añadió para concluir que la Policía demoró más de la cuenta en ir a cubrir la emergencia.
Precisamente, ayer EL DIA entrevistó a Yolanda (38), la dueña de la verdulería asaltada, quien contó que “llamamos dos veces al 911 y tardaron en aparecer por acá como cuarenta minutos”.
La comerciante agregó que “los que vinieron fueron de la comisaría cuarta, porque, me explicaron, el Comando de Patrulla no apareció”.
“Ellos me dijeron que escuchaban los llamados para que cubrieran la denuncia y, como no lo hacían, se vinieron desde la seccional”, agregó.
Lo curioso, según describió Yolanda, fue la justificación que le dieron: “Según los policías que estuvieron acá, en la cuarta, para cubrir toda la jurisdicción, hay sólo dos patrulleros y tienen nafta hasta las 12 de la noche”.
“Es una vergüenza, estamos desamparados”, consideró.
Justo en ese momento, un cliente que escuchaba la conversación, se sumó para brindar su experiencia: “Hace un tiempo, me puse a la noche a cambiar las pastillas de freno de mi auto y entraron cuatro patrulleros en contramano. Se bajaron como 12 policías para preguntarme qué estaba haciendo. Y ahora que hubo un asalto, nadie vino”.
OTRO BRUTAL ATAQUE
Sucedió en otra verdulería, pero de 4 y 34, donde golpearon al dueño con un culatazo. Y justo en esa acción, se disparó el arma, que no le pegó a nadie de milagro.
Los delincuentes, que se desplazaban en una moto, tuvieron que regresar sobre sus pasos y escapar con las manos vacías.
En tanto, el comerciante, con una herida sangrante, tuvo que recibir asistencia médica.
SUSCRIBITE a esta promo especial